El Real Madrid finalizó la temporada, la primera de Bernd Schuster en el banquillo, goleando a un Levante descentrado, que piensa más en cobrar lo que les deben antes que en fútbol, en una noche de fiesta en el Bernabéu que acabó con la entrega de la trigésimo primera Liga al campeón.
Los jugadores del Levante confirmaron en rueda de prensa a las 14.00 horas por medio de su capitán, Luis Manuel Rubiales, que desconvocaban la huelga que tenían planteada y que, por consiguiente, jugarán esta tarde en el estadio Santiago Bernabéu.
La fiesta que ha preparado el Real Madrid para celebrar la Liga ante su afición en el estadio Santiago Bernabéu está a expensas de la decisión final de los jugadores del Levante, que mantienen su huelga por problemas de cobro.
Los miembros de la primera plantilla del Levante y el presidente de la AFE, Gerardo González Movilla, responsabilizaron de nuevo al Ayuntamiento de Valencia de que la huelga que jugadores y empleados del club levantinista comenzarán este fin de semana no haya sido desconvocada.
Los jugadores del Levante dejaron de entrenar por segundo día consecutivo como medida de protesta por los salarios que el club les adeuda y a dos días del inicio de la huelga indefinida anunciada para el próximo sábado y que afectará al partido que debe disputar ante el Real Madrid el domingo.