Los tejidos más frescos para no pasar calor este verano hacen acto de presencia. El lino es uno de ellos. En todas las tiendas volvemos a ver esos pantalones, sobrecamisas y chaquetas de lino que nos dan más ligereza, bajo las altas temperaturas veraniegas. Eso sí, este tipo de prendas llevan consigo una serie de cuidados que tienes que mantener para que, con los lavados, la ropa no se estropee.
Los tejidos más frescos para no pasar calor este verano hacen acto de presencia. El lino es uno de ellos. En todas las tiendas volvemos a ver esos pantalones, sobrecamisas y chaquetas de lino que nos dan más ligereza, bajo las altas temperaturas veraniegas. Eso sí, este tipo de prendas llevan consigo una serie de cuidados que tienes que mantener para que, con los lavados, la ropa no se estropee.
Los tejidos más frescos para no pasar calor este verano hacen acto de presencia. El lino es uno de ellos. En todas las tiendas volvemos a ver esos pantalones, sobrecamisas y chaquetas de lino que nos dan más ligereza, bajo las altas temperaturas veraniegas. Eso sí, este tipo de prendas llevan consigo una serie de cuidados que tienes que mantener para que, con los lavados, la ropa no se estropee.
Muchas veces nos gastamos auténticas fortunas en un jersey del que nos hemos enamorado y a las tres puestas parece que tuviera un siglo de antigüedad. Entonces nos llevamos las manos a la cabeza y nos acordamos de todos los familiares del diseñador del jersey. Es cierto que en muchas ocasiones pagamos sumas abusivas por ropa que no es de excelente calidad, pero lo cierto es que generalmente somos nosotras las culpables de que el jersey pase a mejor vida por no darle el cuidado adecuado.
Muchas veces nos gastamos auténticas fortunas en un jersey del que nos hemos enamorado y a las tres puestas parece que tuviera un siglo de antigüedad. Entonces nos llevamos las manos a la cabeza y nos acordamos de todos los familiares del diseñador del jersey. Es cierto que en muchas ocasiones pagamos sumas abusivas por ropa que no es de excelente calidad, pero lo cierto es que generalmente somos nosotras las culpables de que el jersey pase a mejor vida por no darle el cuidado adecuado.