El voto gay se encuentra muy dividido en España. En Chueca ganó el PP por mucho que la extrema izquierda lo desmienta. Las campañas electorales para cazar el voto gay han dejado de ser rentables porque hay más burros que pesebres. Hasta el partido de Rosa Díez ha hecho campaña en Chueca para recoger un puñado de votos. Por si no fuera poca la competencia ha surgido Ciutadans (con nueva sede en Madrid) y un partido 100% gay que se despelota por la causa.