Es el restaurante de referencia obligada en Lisboa, situado en el centro más noble de una de las más bellas capitales europeas. En la entrada una barra con incontables grifos de cerveza de barril, concurridísima a casi todas horas muestra apetitosos aperitivos que te servirán en generosos platos; pero resérvate para el comedor, decorado con azulejos antiguos de clásicos tonos azules y blancos.
Frente al mar, disfrutando de unas vistas excepcionales y muy relajantes, podrás degustar uno de los arroces más célebres de todo el litoral murciano. Te costará encontrar sitio a menos que hayas reservado, pues hasta este precioso pueblo se desplazan los más sibaritas de la región.
Es uno de los grandes restaurantes de comida peruana de la ciudad condal y el favorito de la cada vez más numerosa colonia "inca" al tener un exquisito repertorio de recetas tradicionales.
No se sabe si por la cantidad de japoneses que visitan anualmente la ciudad, o porque a los sevillanos les ha entrado de repente la pasión por las delicatessen niponas, lo cierto es que los restaurantes de cocina japonesa son un éxito.