La mejor manera de reducir el peso de más que se haya cogido durante las fiestas navideñas no pasa por acudir a dietas milagrosas, que "ni existen ni existirán", sino regalar todos los dulces que sobran para no picotear, según el jefe de Endocrinología del Hospital Universitario Reina Sofía, Pedro Benito.
Las dietas heterodoxas o "milagrosas", recomendadas por personas ajenas a la Medicina y en muchos casos famosas, no son más eficaces que las tradicionales pero tienen graves riesgos para la salud, y conforman un mundo "subterráneo" que nadie conoce.