La Asociación Pro Derechos del Niño (Prodeni) alertó de que los campamentos de verano pueden ser un "coladero" de monitores no cualificados, así como de agresores sexuales y pederastas. Por ello, solicitó a las administraciones competentes en materia de infancia un control "exhaustivo" de estas actividades para evitar "maltratos, abusos y vejaciones".