Un joven se coló ayer en la comisaría de los Mossos d'Esquadra de Lérida, forzó una taquilla, se vistió de policía y salió saludando a los agentes de servicio que se encontraba a su paso para después patrullar y dirigir el tráfico en el centro histórico de la ciudad, donde fue detenido, según confirmó a Europa Press la Policía catalana.
Los agentes antidisturbios de los Mossos d'Esquadra disolvieron los piquetes que estaban concentrados en la N-II y en la Autopista AP-7 en el paso fronterizo de la Jonquera (Girona) para que los camiones puedan continuar con sus rutas.