Su diseño la distingue de toda las demás mil deportivas, y su comportamiento también. Fácil de llevar como una 600 y potente como una superbike, es la moto a batir.
Por fin las deportivas americanas cuentan con un motor modern, con todos los avances y la potencia que la tecnología puede proveer… que el ingenio ya lo pone su creador Eric Buell.