El 21 por ciento de los ancianos que murieron en soledad en sus domicilios en Madrid vivían en situación de aislamiento, es decir, ni ellos ni nadie de su entorno se había puesto en contacto nunca con los servicios sociales.
En la mayoría de las parejas ancianas un individuo deberá de enfrentarse a la pérdida del otro. En la mayoría de las ocasiones es la mujer la que debe pasra por esta prueba, ya que su longevidad es mayor.
Las autoridades sanitarias investigan el fallecimiento de una mujer castellanoleonesa relacionado con la variante en humanos de la encefalopatía espongiforme, conocida como mal de las vacas locas, que había perdido un hijo el pasado mes de febrero aquejado de esta patología.