Se llama «shiatsu» y puede ser una magnífica solución, tanto para relajar como para ejercitar los músculos de tu rostro. Para empezar el día qué mejor que un buen masaje en la cara. Además de relajar, conseguirás aplacar el «efecto del tiempo» con la aparición de las molestas y antiestéticas arrugas. Verás cómo tu rostro mejora casi instantáneamente. Tan sólo en tres o cuatro minutos, tu piel te lo agradecerá.