El presidente estadounidense, George W. Bush, dio hoy una cálida acogida al Papa Benedicto XVI en la Casa Blanca y subrayó que en un mundo en el que cada vez se recurre más a Dios "para justificar actos de terrorismo" es necesario el mensaje del Pontífice de "Dios es amor". Asimismo, aseguró que Estados Unidos es un país que "da la bienvenida al papel de la religión en la escena pública".