Dar un paseo por las tumbas y los mausoleos es lo que está de moda en El Salvador. La policía turística organiza viajes de noche para promover la cultura y la historia nacional en lo que se llama "necroturismo". Custodiados por agentes de la división de Turismo de la Policía Nacional Civil, unos 350 turistas salvadoreños y extranjeros llegan a cada visita nocturna al cementerio, muchos seducidos por pisar un lugar de muerte en la oscuridad y, tal vez, ver una aparición fantasmal.