El Tribunal Supremo ha confirmado la indemnización por valor de 1.104.116,24 euros (211.515,12 euros por daños morales y el resto por gastos acreditados) concedida a los padres de un bebé que nació en 1998 en una clínica privada de Madrid con gravísimas secuelas debido al sufrimiento fetal provocado por la demora en la práctica de la cesárea, que el alto tribunal atribuye a la inadecuada organización de las guardias por parte del centro médico.