El perfil de los enfermos que padecen depresión es común en todos los países europeos, de manera que estos trastornos afectan más a las mujeres, su incidencia aumenta con la edad, siendo las edades más proclives las comprendidas entre los 18 y 44 años, y hechos sociales no tener sin pareja, estar en paro, ser jubilado o estar de baja y vivir en grandes ciudades se apuntan como los principales factores de riesgo, según señaló la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM).
Cuando no tenemos pareja y empezamos añorar a aquella que hemos perdido y, sobre todo, cuando el tiempo se nos empieza a hacer demasiado largo, suelen acudir a nuestra mente varios pensamientos y preguntas nacidas de estas emociones: ¿qué estará haciendo él/ella?.