El pequeño osezno polar nacido en el zoológico de la ciudad alemana de Nuremberg que fue separado de su madre se encuentra perfectamente y bien alimentado como demuestran las últimas imágenes en las que se le puede ver descansando en una cama junto a un oso polar de peluche y siendo alimentado con un biberón. El pequeño, que pesa 1,7 kilogramos y tiene cuatro semanas. Aún no tiene nombre, el cual será elegido a través de un concurso popular. El centro busca ahora otra cría de oso para favorecer la socialización del pequeño y que pueda ser criado junto a algún miembro de su especie.