Después de una noche sin pegar ojo, o de haber salido de marcha hasta las tantas, te levantas con una cara que te da pánico mirarte al espejo. No tienes fuerzas para nada y la falta de descanso se nota en tu rostro, en tu piel, en tus párpados hinchados y en los ojos enrojecidos. Es necesario poner en marcha la operación «como nueva» en unas horas.
Después de una noche de marcha lo más habitual es despertarse con unas horribles marcas moradas rodeando tus bonitos ojos. Vale, una buena fiesta bien vale cargar con las ojeras durante las siguientes veinticuatro horas. Pero si tu problema es que da igual que trasnoches o no, esos círculos no abandonan tu contorno de ojos, probablemente estés más preocupada. Sea cual sea tu problema sigue leyendo para saber cómo evitarlas o al menos disimularlas.
Nadie tiene un cutis perfecto del que se pueda presumir así, al natural, sin maquillar, y menos si tienes más de veinticinco años. Muchos maquilladores consideran que sí podemos lucir un cutis impecable con muy poquito tiempo y la ayuda de un arma infalible, los correctores. Los hay de diferentes colores y para diferentes usos, vamos a ello.
Blefaroplastia o Cirugía de los Parpados, procedimiento quirúrgico que se realiza para rejuvenecer y refrescar la mirada, mediante la eliminación de las bolsas de debajo de los ojos y del exceso de piel de los párpados.
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La piel de alrededor de los ojos es una de las más sensibles del rostro, por lo que necesita especiales cuidados, sobre todo a partir de los treinta años. Es la zona más tendente al envejecimiento y a la aparición de problemas específicos, como son las bolsas y las ojeras. Es necesario, por tanto, cuidar esta parte del rostro a diario; cremas, tratamientos y ejercicios son la base.