El 81 por ciento de las mujeres afirma que el consumo de las nuevas píldoras no produce aumento de peso, debido a la aparición de nuevos principios activos como la drospirenona y la disminución de la dosis, según informó Bayer HealthCare en relación a una encuesta realizada a 4.834 mujeres durante 2007.
La anticoncepción de emergencia es una forma de prevenir el embarazo si se han mantenido relaciones sexuales con penetración sin utilizar ningún método anticonceptivo o si ha habido un accidente con el método habitual (por ejemplo, rotura de preservativo). El método de emergencia más común es el tratamiento postcoital en píldoras, aunque en algunos casos también se puede utilizar un dispositivo intrauterino (DIU). El tratamiento postcoital modifica el endometrio (capa interna del útero) impidiendo la anidación en el útero de un posible óvulo fecundado. Si ya se hubiera producido embarazo, el tratamiento postcoital no es efectivo.
Es una intervención quirúrgica que se realiza en la mujer, con anestesia general. Consiste en seccionar o bloquear las trompas de Falopio (con clips, anillas o electrocoagulación), esto impide el recorrido del óvulo por la trompa en dirección al útero y por tanto la fecundación. La mujer, después de la operación, continua con su ciclo hormonal, su menstruación y ovulación. Es permanente e irreversible, aunque en algunos casos la fertilidad puede ser recuperada a través de una nueva intervención quirúrgica complicada y con resultados no siempre positivos. Es por este motivo por el que no debería plantearse en caso de dudas acerca de tener descendencia en un futuro.