Queramos o no la apariencia y presencia de una persona es fundamental ya no sólo de cara al mundo laboral, sino al trato con los demás. La forma de vestirnos y el cuidado de nuestro físico resulta clave para guardar y mantener una buena «fachada»; no hace falta ir a la última, comprarse los modelos más caros, ni machacarse en el gimnasio, ni someterse a tratamientos de belleza. Tan sólo debes saber qué cosas pueden estropear tu apariencia y tratar de evitarlas para no caer en excentricidades y echar a perder una buena imagen.