Unos treinta miembros del clandestino Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), provenientes de Irak, se entregaron hoy voluntariamente a las autoridades turcas, en un paso más dentro del nuevo clima de entendimiento para acabar con el conflicto que enfrenta desde 1984 a Ankara con la minoría turca kurda.
Decenas de miles de kurdos participaron hoy en una concentración para reclamar 'una paz honorable' y demandaron que el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) se siente en una hipotética mesa de negociaciones con el Estado turco.
El encarcelado líder del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, anunciará hoy, cuando se cumplen 25 años del primer atentado del grupo armado kurdo, la 'hoja de ruta' que ha ideado para avanzar en una solución del conflicto.