La Policía de los Angeles sólo ha asignado tres agentes para que investiguen la muerte de Michael Jackson, el presunto homicidio más mediático de lo que va de siglo. Esta escasez de medios motiva que aún no se ha interrogado a testigos cuya declaración podría ser crucial para determinar la verdadera secuencia de hechos que acabaron con la vida del Rey del Pop el pasado 25 de julio.