En este caso el divorcio provoca una gran confusión. La situación financiera ha de cambiar, la residencia también (al menos para uno de ellos), se ha de acordar cómo se solucionará el problema de la potestad de los hijos en el caso en que se tengan etc. Por eso el año el año posterior al divorcio es el de mayor declive emocional tanto para los padres como para los hijos.
En este caso el divorcio provoca una gran confusión. La situación financiera ha de cambiar, la residencia también (al menos para uno de ellos), se ha de acordar cómo se solucionará el problema de la potestad de los hijos en el caso en que se tengan etc. Por eso el año el año posterior al divorcio es el de mayor declive emocional tanto para los padres como para los hijos.