Un embarazo dura 40 semanas como promedio, pero se considera normal que el parto se produzca entre las semanas 37 y 42. Por tanto, consideramos que un niño es prematuro si nace antes de las 37 semanas de gestación. El problema de estos bebés es la inmadurez. Al nacer antes de tiempo no se han podido completar las funciones de los distintos sistemas de su organismo. Para enfrentarse a las demandas metabólicas que exigen el crecimiento y la adaptación al medio extrauterino en un momento que no es el adecuado, sus órganos y sistemas funcionan al límite de sus posibilidades. Ganar semanas dentro del útero es el primer objetivo. Cuando más tarde en nacer, más posibilidades tendrá de sobrevivir sin secuelas.
Un simple test de saliva puede ayudar a predecir qué mujeres embarazadas afrontan un mayor riesgo de tener un parto prematuro, según un estudio del King's College de Londres que publica hoy el "British Journal of Obstetrics and Gynaecology".
El secretario de la Sección Sindical de Comisiones Obreras en el Hospital Gregorio Marañón, Isidoro del Moral, manifestó que la enfermera que cometió el "error" que terminó con la muerte de Rayán, el bebé de la primera víctima mortal por Gripe A en España, se encontraba haciendo una suplencia y no tenía experiencia en niños prematuros.
Un estudio hecho a mujeres embarazadas en México y divulgado hoy indica que ciertos compuestos químicos presentes en muchos productos de uso común pueden contribuir al incremento en los nacimientos prematuros.
Uno de cada 10 nacimientos en España es prematuro, una complicación en el parto que hace 40 años sólo afectaba al 5 por ciento de las mujeres y que en las últimas décadas está aumentando a causa del estrés y de cada vez más avanzada edad de las parturientas, según el profesor Pedro de la Fuente.