Dentro de los problemas que puede tener nuestro rostro, la sequedad es uno de los más habituales de la piel. Ésta se produce, por ejemplo, al finalizar las vacaciones de verano por la cantidad de tiempo que estamos expuestos al sol. Sin embargo, no hay nada que no se pueda arreglar con buenos cuidados para recobrar la luminosidad de la piel y darle esa frescura y vitalidad que necesita.
Cuántas veces después de cepillarnos hemos descubierto alarmadas cuántos pelos hemos perdido. En momentos como estos es inevitable pensar que como sigamos a este ritmo pronto nos quedaremos calvas. Respira hondo antes de preocuparte demasiado, hay ocasiones en las que es normal que se caiga. Te descubrimos porqué se cae y cuándo es mejor acudir al especialista.