Les presentamos a Amillia Taylor. Nació el 24 de octubre de 2006 en Miami con tan sólo 21 semanas y seis días de gestación. Al nacer medía 24 centímetros y pesaba tan sólo 280 gramos. Abultaba poco más que un bolígrafo. Aunque al nacer respiró sin necesidad de ayuda externa, pocos creyeron que sobreviviría puesto que con tan poco tiempo en el útero no se han formado los pulmones y el cerebro. De hecho, por debajo de las 24 semanas, la mortalidad de los bebés prematuros roza casi el 100% y es improbable que sobrevivan. Recibió el alta tras cuatro meses en la unidad de cuidados intensivos del Baptist Children's Hospital de Miami. Estos datos le convierten en el bebé más prematuro y el cuarto con menos peso del mundo.