Como en toda convivencia, las normas y los esfuerzos por llevarlas a cabo siempre hacen que ésta resulta más fácil. Los padres y los hijos pueden ayudar a mejorar su comunicación si adoptan las siguientes pautas de actuación.
Dado que en esta etapa adolescente estamos empezando a descubrir nuestra personalidad diferente del resto de personalidades, necesitamos momentos de soledad para estar con nosotros mismos, explorarnos y tratar de encontrarnos. Esta necesaria y fructífera soledad no debe convertirse, sin embargo, en un aislamiento excesivo del mundo exterior. Puede sucedernos en situaciones en las que tratamos de apartarnos de la incomprensión del resto del mundo, pero debemos superarla para evitar la tristeza y la depresión.