La cántabra Ruth Beitia, única representante española en la reunión de Zúrich, se clasificó quinta en altura con un salto de 1,94 metros, el mismo puesto que obtuvo una semana antes en los Mundiales de Berlín aunque con cinco centímetros menos.
Kenia refrendó con su séptimo doblete su hegemonía mundial en 3.000 metros obstáculos en una jornada que devolvió al Olympiastadion al astro rey del atletismo, el jamaicano Usain Bolt, para darse un corto paseo en las dos primeras rondas de 200 metros.