Tengo un estrés... Estas tres palabras han pasado a formar parte de nuestras vidas y casi ni nos hemos dado cuenta. El agitado ritmo de vida, especialmente en las grandes ciudades, incide en las personas de forma negativa. Comemos mal, nos pasamos el día sentados delante del ordenador, no dormimos lo suficiente, etc. Afortunado aquel que todavía puede sentarse a comer en condiciones- en la mesa de su casa y después tomarse el café mientras se tumba un momento en el sofá.
Tengo un estrés... Estas tres palabras han pasado a formar parte de nuestras vidas y casi ni nos hemos dado cuenta. El agitado ritmo de vida, especialmente en las grandes ciudades, incide en las personas de forma negativa. Comemos mal, nos pasamos el día sentados delante del ordenador, no dormimos lo suficiente, etc. Afortunado aquel que todavía puede sentarse a comer en condiciones- en la mesa de su casa y después tomarse el café mientras se tumba un momento en el sofá.
Ocho de la mañana: ¡arriba! Date prisa en ducharte, arreglarte y dar de desayunar a los pequeños antes de llegar a la oficina... Come bien y cuida los alimentos, te dicen siempre. Pero, ¿cómo?, si sólo tienes una hora para comer y media estás reunida con tus jefes... Llegas a casa por la noche, relax; pero bueno, ¿y si tú te relajas, quién hace la cena y acuesta a los niños?... Estrés, estrés y más estrés. Los hay que defienden que no existe pero son muchas las mujeres de nuestro siglo que lo sufren a diario y que necesitan un día de relajación. ¿Estás entre ellas?
Ocho de la mañana: ¡arriba! Date prisa en ducharte, arreglarte y dar de desayunar a los pequeños antes de llegar a la oficina... Come bien y cuida los alimentos, te dicen siempre. Pero, ¿cómo?, si sólo tienes una hora para comer y media estás reunida con tus jefes... Llegas a casa por la noche, relax; pero bueno, ¿y si tú te relajas, quién hace la cena y acuesta a los niños?... Estrés, estrés y más estrés. Los hay que defienden que no existe pero son muchas las mujeres de nuestro siglo que lo sufren a diario y que necesitan un día de relajación. ¿Estás entre ellas?
Tengo un estrés... Estas tres palabras han pasado a formar parte de nuestras vidas y casi ni nos hemos dado cuenta. El agitado ritmo de vida, especialmente en las grandes ciudades, incide en las personas de forma negativa. Comemos mal, nos pasamos el día sentados delante del ordenador, no dormimos lo suficiente, etc. Afortunado aquel que todavía puede sentarse a comer en condiciones- en la mesa de su casa y después tomarse el café mientras se tumba un momento en el sofá.
La expresión morirse de risa no tiene ninguna razón de ser, de hecho no hay nada más lejano a la realidad, reírse es una de las maneras más eficaces de prolongar la vida. Además de sano es barato y una gran forma de comunicarse. Sólo llevamos un párrafo y ya tenemos un montón de ventajas, razón de más para seguir leyendo y ser un poco más felices.
La expresión morirse de risa no tiene ninguna razón de ser, de hecho no hay nada más lejano a la realidad, reírse es una de las maneras más eficaces de prolongar la vida. Además de sano es barato y una gran forma de comunicarse. Sólo llevamos un párrafo y ya tenemos un montón de ventajas, razón de más para seguir leyendo y ser un poco más felices.
La expresión morirse de risa no tiene ninguna razón de ser, de hecho no hay nada más lejano a la realidad, reírse es una de las maneras más eficaces de prolongar la vida. Además de sano es barato y una gran forma de comunicarse. Sólo llevamos un párrafo y ya tenemos un montón de ventajas, razón de más para seguir leyendo y ser un poco más felices.
Respira hondo, inspira, busca el centro de tu cuerpo, siente el bienestar de la paz y la tranquilidad. Juega con los movimientos de tu cuerpo buscando un ritmo armonioso. ¿Relajada? Quizás digas que no, pero si por un momento notaste como tus músculos encontraban su lugar eres una buena candidata para practicar Tai Chi. Si no sentiste absolutamente nada sigue leyendo para descubrir juntos el maravilloso mundo de este arte marcial.
Respira hondo, inspira, busca el centro de tu cuerpo, siente el bienestar de la paz y la tranquilidad. Juega con los movimientos de tu cuerpo buscando un ritmo armonioso. ¿Relajada? Quizás digas que no, pero si por un momento notaste como tus músculos encontraban su lugar eres una buena candidata para practicar Tai Chi. Si no sentiste absolutamente nada sigue leyendo para descubrir juntos el maravilloso mundo de este arte marcial.
Respira hondo, inspira, busca el centro de tu cuerpo, siente el bienestar de la paz y la tranquilidad. Juega con los movimientos de tu cuerpo buscando un ritmo armonioso. ¿Relajada? Quizás digas que no, pero si por un momento notaste como tus músculos encontraban su lugar eres una buena candidata para practicar Tai Chi. Si no sentiste absolutamente nada sigue leyendo para descubrir juntos el maravilloso mundo de este arte marcial.