La ingesta rápida de comida hace que el propio organismo no tenga tiempo a poner en marcha sus mecanismos de saciedad, "por lo que se acaba comiendo mucho más de lo que en otras circunstancias se habría hecho", según señaló hoy presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el doctor Carlos Diéguez, durante su 50º Congreso Nacional.