La mayor pega que tienen los caracoles es el laborioso y largo proceso que va desde su captura hasta que están en condiciones de ser guisados. Los expertos afirman que es preciso tenerlos tres semanas sometidos a un ayuno total para después eliminar la baba. Para ello, lo más seguro es lavarlos una y otra vez en abundante agua fría hasta que esa agua salga limpia.
Los azúcares naturales que se encuentran en la leche materna que se incluyen ahora en los alimentos prebióticos podrían ayudar en la lucha contra la salmonela y otras bacterias que envenenan la comida, según un estudio de la Agencia de Laboratorios de Veterinaria en Surrey (Reino Unido). El trabajo se ha hecho público durante la reunión anual de la Sociedad de Microbiología General que se celebra en Edimburgo (Reino Unido).