Nuestra carga genética es importante pero no determinante, porque son nuestros hábitos de vida, en especial nuestra dieta, los que nos convierten 'en lo que somos' y los que retrasan o aceleran nuestra muerte.
Nuestra carga genética es importante pero no determinante, porque son nuestros hábitos de vida, en especial nuestra dieta, los que nos convierten 'en lo que somos' y los que retrasan o aceleran nuestra muerte.