Brasil no es sólo sol, samba y playas y prueba de ello son las cataratas de Iguazú, que no son las más grandes pero sí las más espectaculares del mundo.
Un penalti transformado por Kaká en el minuto 90 dio una victoria agónica a Brasil ante Egipto en un partido de fuerzas parejas en el primer periodo, pero en el que los egipcios le bailaron la samba a los brasileños a lo largo de todo el segundo tiempo.