El embarazo representa un cambio para la pareja, tanto la madre como el padre experimentan muchas emociones y sensaciones nuevas y la única forma de enfrentar estos cambios es que ambos puedan expresar sus emociones, deseos y temores y juntos buscar lo mejor para ambos. Es fundamental que sea un proceso compartido, adoptando los padres una actitud más activa en el desarrollo del embarazo, apreciando los cambios en el cuerpo de su pareja, sintiendo el movimiento del feto cuando da patadas, asistiendo a las consultas ginecológicas, a las ecografías, a las clases de preparación al parto, preguntando, leyendo sobre el tema, etc.
Las pacientes que acuden a las clínicas del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) con la intención de ser madres solteras se han multiplicado por cuatro en los últimos cuatro años, pasando de 120 pacientes en 2005 a 506 en 2008, según un comunicado de esta entidad.
El matrimonio afecta positivamente a la salud de los hombres y de modo negativo a la de las mujeres, según un estudio presentado hoy, que establece además una vinculación directa entre el nivel de renta y de formación con la salud.