Con un motor que supone toda una revolución, en el que se ha empleado directamente tecnología de MotoGP, Yamaha tiene posiblemente la mejor superbike de calle.
Honda ha creado un sistema con el que se puede frenar con más fuerza y más tarde que con cualquier otra superdeportiva del mercado, combinando ABS con repartidores de frenada electrónicos. Una nueva era.