Con diez años fabrican páginas web y con once adquieren conocimientos propios de cuarto de ingeniería. Son algunos de los 2.648 superdotados identificados por el Ministerio de Educación. Según los expertos, hay más de un 98% de casos sin diagnosticar, por lo que alertan sobre el "despilfarro de talentos".
Con diez años fabrican páginas web y con once adquieren conocimientos propios de cuarto de ingeniería. Son algunos de los 2.648 superdotados identificados por el Ministerio de Educación. Según los expertos, hay más de un 98% de casos sin diagnosticar, por lo que alertan sobre el "despilfarro de talentos".
Con diez años fabrican páginas web y con once adquieren conocimientos propios de cuarto de ingeniería. Son algunos de los 2.648 superdotados identificados por el Ministerio de Educación. Según los expertos, hay más de un 98% de casos sin diagnosticar, por lo que alertan sobre el "despilfarro de talentos".
"Me aburro..." es la frase más repetida por Miguel, de 10 años, con inquietudes sobre astronomía y zoología, y un cociente intelectual de 130, pero sus padres temen que acabe, como el 68% de los niños superdotados, en fracaso escolar. Una juez de Madrid ha reconocido su derecho a una atención educativa específica.
"Me aburro..." es la frase más repetida por Miguel, de 10 años, con inquietudes sobre astronomía y zoología, y un cociente intelectual de 130, pero sus padres temen que acabe, como el 68% de los niños superdotados, en fracaso escolar. Una juez de Madrid ha reconocido su derecho a una atención educativa específica.
"Me aburro..." es la frase más repetida por Miguel, de 10 años, con inquietudes sobre astronomía y zoología, y un cociente intelectual de 130, pero sus padres temen que acabe, como el 68% de los niños superdotados, en fracaso escolar. Una juez de Madrid ha reconocido su derecho a una atención educativa específica.
"Me aburro..." es la frase más repetida por Miguel, de 10 años, con inquietudes sobre astronomía y zoología, y un cociente intelectual de 130, pero sus padres temen que acabe, como el 68% de los niños superdotados, en fracaso escolar. Una juez de Madrid ha reconocido su derecho a una atención educativa específica.