No se sabe si por la cantidad de japoneses que visitan anualmente la ciudad, o porque a los sevillanos les ha entrado de repente la pasión por las delicatessen niponas, lo cierto es que los restaurantes de cocina japonesa son un éxito en la ciudad bética.
Las zonas geográficas, con sus tradiciones y sus culturas, influyen en lo que comemos. A pesar de la globalización, que todo lo alcanza, aún se mantienen las gastronomías locales. Por todo lo que nos aportan, más nos vale que prevalezcan frente a las grandes cadenas de "fast food".