Los colores verde oscuro y púrpura son los tradicionales del este torneo, el único del 'Grand Slam' que se juega sobre la superficie de hierba, y el más antiguo y prestigioso del mundo. Los jugadores lo adoran, desean conquistarlo. Es la gran asignatura del calendario tenístico . La duración del torneo es de dos semanas, aunque puede extenderse en caso de lluvia. Se disputa entre junio/julio de cada año desde 1887. Sólo la I y la II Guerra Mundial paró esta competición que rezuma tradición por los cuatro costados.