El centro de Madrid volvió a convertirse un año más en escenario del paso de medio millar de ovejas merinas con motivo de la décimo sexta Fiesta de la Trashumancia, en la que los pastores reivindicaron la importancia de los pastizales en la lucha contra el cambio climático y de las vías pecuarias.
El espectacular mirador del Puerto del Pico, en la provincia de Ávila, ha congregado esta mañana a cientos de personas para asistir, un año más, al tránsito de unas quinientas reses trashumantes procedentes de fincas de Extremadura y Castilla-La Mancha, en dirección a los agostaderos del norte de la Sierra de Gredos, donde pasarán el verano y parte del otoño.