Seis personas han muerto por los atentados de ETA desde que el 30 de diciembre de 2006 un coche bomba con mas de 200 kilos de explosivos estalló en un aparcamiento de la Terminal-4 del Aeropuerto madrileño de Barajas y causó la muerte de dos ciudadanos ecuatorianos, heridas a otras diecinueve personas y enormes daños materiales.