La mujer fallecida en el Complejo Asistencial de León que se está investigando como caso sospechoso de la variante humana de la enfermedad de Creutzfeld-Jakob perdió a un hijo, de 41 años, por esta enfermedad el pasado mes de febrero. De hecho, constituye uno de los tres casos confirmados hasta ahora en nuestro país.
La enfermedad de las vacas locas, o encefalopatía espongiforme bovina, es una enfermedad causada por priones, y que puede ser transmitida a los seres humanos a través del consumo de partes de animales infectados, sobre todo tejidos nerviosos. Hoy sabemos que el agente infeccioso (el prión) se transmitió de las vacas a las personas (incluso se ha aislado) y que es necesaria una cantidad mínima de priones para que la infección tenga éxito. Se cree que el contagio fue a través de los alimentos, pero no está plenamente demostrado.
Juan José Badiola, catedrático y presidente del Colegio de Veterinarios, ha asegurado que son de esperar en este año nuevos casos de muertes debidas a la variante humana de la enfermedad de las vacas locas .
Las autoridades sanitarias investigan el fallecimiento de una mujer castellanoleonesa relacionado con la variante en humanos de la encefalopatía espongiforme, conocida como mal de las vacas locas, que había perdido un hijo el pasado mes de febrero aquejado de esta patología.