Los individuos que practican más horas de actividades sedentarias interactivas como el uso de ordenador y la conducción, posiblemente acompañadas por una mayor carga de estrés mental, tienen hasta un 50% más de riesgo de desarrollar hipertensión arterial.
Muchos piensan que es una buena manera de obtener un salario más digno, sin embargo, está comprobado que afecta en la salud del individuo más de lo que creemos. Para empezar, trastorna los ritmos biológicos y, para seguir, perturba tanto los horarios laborales como los sociofamiliares. Y es que por mucho que hagamos, los seres humanos no hemos nacido para ser vampiros.
Este agraciado documento es el que todo trabajador espera a finales de mes. Sin embargo, muchas veces resulta un papel de difícil comprensión, lleno de datos numéricos y de porcentajes que no sabemos a qué hacen referencia. Además, se debe conocer muy bien lo que se ha de incluir en la nómina, para saber que todo está en regla y bien reflejado, para posibles reclamaciones o aclaraciones posteriores.
En una sociedad donde la jornada laboral consiste en asistir al trabajo una media de ocho horas al día es factible que los compañeros de trabajo intimen pronto con nuestra forma de ser. Y de la misma manera que entablamos multitud de relaciones sociales en dicho entorno, a veces la tentación de fijarse en el compañero de escritorio no resulta fácil de evitar. De hecho, el tema del amor en el trabajo no es poco común. Pero la cuestión es si tener pareja en la oficina es una ventaja para ambos, o más bien un inconveniente
Ganar puntos con el jefe siempre ha sido una tarea más inserta en el puesto de trabajo, sobre todo en estos tiempos, donde el mundo empresarial se caracteriza por sus constantes cambios acelerados. Pero, no nos engañemos, la manera de hacerlo no consiste en ser un «pelota», sino en tener confianza en uno mismo.
Ganar puntos con el jefe siempre ha sido una tarea más inserta en el puesto de trabajo, sobre todo en estos tiempos, donde el mundo empresarial se caracteriza por sus constantes cambios acelerados. Pero, no nos engañemos, la manera de hacerlo no consiste en ser un «pelota», sino en tener confianza en uno mismo.
Muchos piensan que es una buena manera de obtener un salario más digno, sin embargo, está comprobado que afecta en la salud del individuo más de lo que creemos. Para empezar, trastorna los ritmos biológicos y, para seguir, perturba tanto los horarios laborales como los sociofamiliares. Y es que por mucho que hagamos, los seres humanos no hemos nacido para ser vampiros.
Es fundamental tener confianza en uno mismo para ser un buen trabajador. Para ello, es indispensable tomar decisiones sin miedo a equivocarse y si se falla hay que reconocer el error y aprender de él. No hay que limitarse a hacer lo que te mandan, sino que hay que ir más allá y asumir responsabilidades. De este modo, el jefe tomará conciencia de que su empleado conoce el entorno en el que trabaja y podrá depositar su confianza en él.