Aproximadamente a partir del cuarto mes, el bebé comienza a manipular objetos. Los toca, mira y remira, se los lleva a la boca y los explora con sus manitas. Y además, comienza a ensayar sus primeros desplazamientos: gira la cabeza, medio cuerpo e, incluso, aprende a darse la vuelta. Tanta actividad exige una nueva coordinación entre los ojos que comienzan a realizar movimientos simétricos y simultáneos.
Aproximadamente a partir del cuarto mes, el bebé comienza a manipular objetos. Los toca, mira y remira, se los lleva a la boca y los explora con sus manitas. Y además, comienza a ensayar sus primeros desplazamientos: gira la cabeza, medio cuerpo e, incluso, aprende a darse la vuelta. Tanta actividad exige una nueva coordinación entre los ojos que comienzan a realizar movimientos simétricos y simultáneos.
Aproximadamente a partir del cuarto mes, el bebé comienza a manipular objetos. Los toca, mira y remira, se los lleva a la boca y los explora con sus manitas. Y además, comienza a ensayar sus primeros desplazamientos: gira la cabeza, medio cuerpo e, incluso, aprende a darse la vuelta. Tanta actividad exige una nueva coordinación entre los ojos que comienzan a realizar movimientos simétricos y simultáneos.