La mezzosoprano checa Magdalena Kozena, una de las más solicitadas del mundo, tiene una voz lírica, timbrada y pastosa pero a la vez luminosa y muy natural, tanto como ella pretende ser, según dice en una entrevista con Efe poco antes de actuar en España con su nuevo 'experimento': las arias de Vivaldi.
El director holandés Ton Koopman, uno de los mayores especialistas en la interpretación con instrumentos históricos, cree que hay 'una especie de moda' de interpretar la música antigua y en concreto el barroco 'con agresividad', como 'un cruce entre Vivaldi y el pop'.