Roger Federer hizo historia al acumular su decimoquinto Grand Slam con su sexto trofeo de Wimbledon en una edición marcada por la ausencia de Rafa Nadal, por el buen tiempo, por el estreno del techo retráctil de la Central y por la desmesurada atención mediática en torno al británico Andy Murray.
Mientras en el mundo se debate si los 'brotes verdes' han llegado ya o no, si la crisis económica se acentúa o va remitiendo, si el capitalismo tiene los días contados... el campeonato de tenis de Wimbledon parece ajeno a su entorno y sigue batiendo récords de espectadores y consumo.
El estadounidense Pete Sampras, siete veces campeón de Wimbledon, regresó al All England Club por primera vez en siete años para presenciar la final entre el estadounidense Andy Roddick y el suizo Roger Federer, que puede arrebatarle el récord de victorias en torneos del Grand Slam.
Las estadounidenses Serena y Venus Williams, protagonistas de la final individual del torneo de Wimbledon que conquistó la primera, mostraron también su autoridad en la competición de dobles tras imponerse en la final a las australianas Samantha Stosur y Rennae Stubbs (7-6(4) y 6-4).
La estadounidense Serena Williams se vengó de la derrota que cosechó hace un año justo en la misma pista, el mismo torneo y ante la misma rival que hoy, y derrotó a su hermana en dos sets en un partido de puntos cortos, marcado por la fortaleza de los respectivos servicios y que sólo se animó en la primera manga.
El estadounidense Andy Roddick se deshizo de Andy Murray en cuatro sets y destrozó la ilusión que el Reino Unido había puesto en que su nuevo ídolo pudiera acceder a la final del torneo e intentar así la proeza de que convertirse en el primer británico en ganar Wimbledon en los últimos 76 años.
La superioridad mostrada por las hermanas Williams en el cuadro femenino de Wimbledon durante la última década deja registros difíciles de igualar como que en ocho de las últimas diez ediciones, contando la de este año, al menos una de las dos ha estado presente en la final.
La pareja formada por Samantha Stosur y Rennae Stubbs ha accedido hoy a la final de dobles femenino en Wimbledon después de vencer a las españolas Anabel Medina y Virginia Ruano en tres sets, tras lo que se enfrentarán a la que a priori parece casi una misión imposible de superar a las hermanas Williams.
La estadounidense Venus Williams, defensora del título en el torneo de Wimbledon, aniquiló hoy, literalmente, a la rusa Dinara Safina, la primera favorita, a la que tumbó sin apenas inmutarse por 6-1 y 6-0 en menos de una hora (51 minutos) para meterse en otra final fratricida con su hermana pequeña, Serena.
Las estadounidenses Serena y Venus Williams buscarán mañana superar sus respectivos partidos frente a Elena Dementieva y Dinara Safina, respectivamente, con el objetivo claro de repetir el duelo fratricida que acogió la pista central de Wimbledon el año pasado.